Las basuras son el camino hacia la destrucción de un pueblo, dado el caso del Chocó y en especial Istmina en su momento.
En el Chocó se vive a ratos muchos casos de basuras, pero concentrémonos en Istmina. Este es un municipio que gracias a Dios y a las personas que han aportado, se está desarrollando como cualquier otro pueblo. Por ende, mientras se desarrolla, así mismo vive otra cara: las dificultades entre ellas la contaminación; y esto se debe a que la gran mayoría de su población no contribuye con el buen manejo de las basuras.
En Istmina no se cuenta con una empresa encargada de la recolección y tratamiento de las basuras, sin embargo la Administración Municipal cuenta con un carro recolector, y aunque no es suficiente, éste recorre buena parte del pueblo en su oficio.
Muchas personas no valoran este servicio y no sacan las basuras cuando el carro recolector pasa por los sectores, sino que lo hacen cuando este ya se ha ido. Esta situación se presta para que se arrojen las basuras en los andenes, solares, calles, quebradas y ríos. Debido al alojamiento de los desechos en dichos sitios se originan cantidad de problemas entre los cuales tenemos: los olores fétidos, bichos, contaminación de las aguas, mosquitos y zancudos; los cuales afectan la salud de las personas.
Se hace necesario que la Administración Municipal ponga de su parte, consiguiendo otro u otros carros que puedan recorrer todos los barrios y así pueda cumplir y hacer cumplir la ley ambiental. Además de la educación y concientización a los habitantes, sobre el buen manejo y tratamiento de las basuras. De esta manera se atacaría el problema que cada vez se agudiza más.
Autor: Mauricio Hurtado Hinestroza
Décimo grado